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La muerte de una “victoria”, por video: el fraude electoral de México se está deshaciendo

Pruebas tanto en video como en audio, una ciudadanía indignada y pánico desde la Casa Blanca, convergen para hacer que el próximo presidente sea Andrés Manuel López Obrador


Por Al Giordano
Parte III de una serie especial para The Narco News Bulletin

19 de julio 2006

Este reportaje, parte III de una serie, se publicó en inglés el 11 de julio.

A las 6 de la tarde del 10 de julio pasado, vecinos de la oficina del Instituto Federal Electoral (IFE) en Comalcalco, Tabasco, fueron testigos de un crimen en contra de la democracia. No simplemente quedaron ahí quietos. Hicieron algo al respecto. Y este pequeño ejemplo del espíritu luchador del pueblo mexicano explica por qué el histórico fraude electoral en los comicios presidenciales del 2 de julio, 2006, no se sostendrá por mucho tiempo.

A más de dos semanas después del suceso, ni el IFE, ni el presidente Vicente Fox; ni su Partido de Acción Nacional (PAN); ni el candidato panista Felipe Calderón; ni los Medios Comerciales que están a su servicio, han podido reestablecer el control sobre la fuerza devastadora de hechos, con evidencias en audio y video, y la indignación pública que hoy aplasta su maniobra anti-democrática. El Fraude del 2006, y quienes lo llevaron a cabo, se ahogan bajo una oleada auténticamente democrática. Miren, por ejemplo, lo que acaba de pasar en el pueblo tabasqueño de Comalcalco.


Una foto salva 70,000 votos: noche del 10 de julio en Comalcalco, Tabasco.
Foto: D.R. 2006 La Jornada
Estudien esta fotografía de La Jornada del 11 de julio. Una camioneta totalmente cubierta con logotipos y consignas del PAN, así como las caras de tres de sus candidatos –la de la mitad es Calderón-, se encuentra estacionada frente a un edificio. Desde el balcón de la construcción tipo colonial brilla un letrero alumbrado con tres letras grandes: I. F. E. Varios ciudadanos han llegado a pie y en bicicleta, para bloquear el acceso al edificio del IFE, así como el trayecto de la camioneta del PAN. No aparecen todos en la foto, pero son unos 500, y están furiosos. Atrapados adentro hay por lo menos diez funcionarios del IFE, quienes, según varios testigos, entraron ilegalmente al edificio, trajeron urnas electorales al patio y empezaron a abrirlos, rompiendo los sellos oficiales. Estaban revisando nuevamente las actas con los escrutinios de los votos, sin, como exige la ley, la presencia de representantes de todos los partidos políticos. Los vecinos soltaron la alarma y los delincuentes electorales fueron atrapados con las manos en la masa.

Donde estaban los soldados del Ejercito Mexicano que supuestamente están vigilando las urnas en 300 oficinas del IFE como este por todo el país? Y la policía? Los hechos en Comalcalco revelan la fea verdad: las más altas autoridades del país, en complicidad con un evidente fraude electoral, han sacrificado su legitimidad, y la gente se han organizado para llenar el vacío de poder. Han convertido las oficinas del IFE en una cárcel para criminales de guante blanco, y secuestraron la camioneta del PAN que, según creen los vecinos, esperaba llevar sus votos al cementerio de la democracia.

La Jornada informó:

Los asistentes electorales argumentaron que el presidente del consejo distrital, Tomás Alfonso Castellanos, los instruyó a entrar a las oficinas y por eso los militares que resguardan el local les permitieron la entrada. Mencionó que ante estos hechos se comunicó a Villahemosa, con la consejera local del IFE, Aída Castillo, quien le dijo que estaba ‘’sorprendida’’ por lo que pasaba. Narró que procedieron a hablar a un notario para que diera fe de los hechos.

El distrito electoral del IFE, con sede en Comalcalco, mostró un amplio margen de 70,000 votos que asegura la victoria del candidato Andrés Manuel López Obrador (PRD) sobre el candidato panista: 73,473 votos, frente a solo 3,863 para Calderón. La participación en este distrito, 70.08 por ciento, sobrepasó el promedio nacional de 58.9%. El PAN casi no tenía votos para proteger en Comalcalco. La camioneta del PAN –ahora en manos de los ciudadanos – estaba allí para llevar y “desaparecer” los sufragios emitidos para Obrador.

Cuando funcionarios locales del PRD contactaron a la jefe estatal del IFE, Aída Castillo, en el capital tabasqueño de Villahermosa – para denunciar la manipulación de las boletas y hacer preguntas sobre la coartada a través de la que el IFE habría autorizado abrir los paquetes sellados – esta dijo, según La Jornada, que estaba “sorprendida” con la noticia. Los pobladores, entonces, contactaron a un notario para que viniera a registrar testimonios sobre las acciones ilegales. Luego, funcionarios del PRD se dirigieron hacia las oficinas de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales en Villahermosa, con el fin de registrar una denuncia legal. El senador federal César Raúl Ojeda del PRD, un aliado cercano de López Obrador, se fue para Comalcalco y, al momento de publicar esta nota (el 11 de julio), los diez funcionarios del PAN, junto con el chofer de la camioneta, pillados in fraganti, estaban todavía presos dentro de las oficinas.

Esta historia revela ciertas presunciones provenientes de los delincuentes electorales del IFE y PAN. La más importante es que hasta ellos creen ahora que un recuento es inevitable. Si realmente creyeran en su propia hipérbole –que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) no exigirá un recuento– no habría habido necesidad de entrar furtivamente a territorio enemigo para abrir y manipular las urnas de Comalcalco, que contienen 20 votos para Obrador por cada uno para Calderón.

Se acabó la fiesta. A falta de una autoridad legítima gubernamental, la actitud de la gente de Comalcalco, se constituye como un adelanto de lo que va a ocurrir si el gobierno de Vicente Fox continua sus intentos de robar la elección de 2006.

Condiciones para un desenlace

El 10 de julio, el PAN, el partido de Fox y Calderón, mostró otro indicio de que sabe que no recibió los suficientes votos legítimos como para mantener su afirmación de que este último ganó en las elecciones. Tras ocho días de insistir que no puede haber un recuento, que la realización de tal cosa sería “ilegal”, y que los magistrados del TRIFE nunca lo permitirán, el 10 de julio, este partido presentó una moción frente al TRIFE, pidiendo que se hiciera un recuento de los resultados en seis estados en donde había ganado López Obrador –el Distrito Federal, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, el Estado de México y Tabasco –. Así, adoptó el mismo recurso legal que, en días anteriores, atacaba sin piedad. La maniobra jurídica revela la falta de fe del PAN en sus propias afirmaciones sobre la supuesta victoria de Calderón en las elecciones, y también muestra que el partido, pese a sus afirmaciones públicas anteriores, ahora sí cree que va a llevarse a cabo un recuento.

En días anteriores, funcionarios del PAN dijeron que las elecciones fueron “limpias, transparentes, y sin irregularidades”. Este último hecho indica que sus voceros no creen en sus propias afirmaciones.


Funcionario del IFE en el baluarte del PAN de Salamanca, Guanajuato, llena una urna.
Foto: D.R. 2006 La Jornada
También el 10 de julio, el candidato Andrés Manuel López Obrador, hizo público un video, en el cual un funcionario electoral en Salamanca, Guanjuato (el estado dominado por el PAN que Narco News ha comparado con la Florida en los conflictos post-electorales de Estados Unidos, debido a la alta concentración de irregularidades documentadas y fraudes descarados llevados a cabo por las autoridades electorales ahí) es descubierto atiborrando una urna con muchas boletas. Capturado en video, ostenta una camisa de azul y blanco (los colores del PAN) y deja ver una cara de culpable, mientras mete una y otra boleta a la caja. En el distrito de Salamanca, el IFE informó que Calderón recibió 93,062 votos frente a 23,278 para Obrador. El video –de tanto interés periodístico que hasta la panista TV Azteca lo transmitió – ha estimulado aun más la ira pública; fue una imagen que valió más que mil palabras, así como una parte todavía no determinada de 70 mil votos.

(Funcionarios electorales insisten en que el tipo que se encontraba llenando las urnas estaba actuando con la autorización de observadores de cada uno de los partidos -incluyendo el represente local del PRD- para poner boletas de las elecciones al congreso en la urna apropiada. Esta actividad, pese a las afirmaciones oficiales, no se permite bajo las leyes electorales de México, aun si es aprobada por representantes locales de los partidos.)

Evidencias en audio, video y fotos de fraude electoral surgen diariamente, y Se constituyen como la noticia más dominante en México actualmente Obrador reveló un video similar de funcionarios electorales en Querétaro, estado dominado por el PAN, cambiando actas para darle más votos para su candidato. El PAN no niega los hechos. Simplemente dice que esas acciones se enmarcaban dentro de funciones normales y que eran permitidas por las autoridades electorales. La rabia de la gente se agudiza con cada justificación de ese tipo.

El sábado 9 de julio, durante una masiva “asamblea informativa” en el Zócalo de la Ciudad de México, Obrador fue bastante duro. A través de los altavoces, frente a medio millón de personas, reprodujo una cinta de audio con una conversación del día de las elecciones entre el secretario de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola, y el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores. También reprodujo la cinta de una conversación telefónica similar entre ese mismo gobernador y la detestada presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo. El gobernador de ese estado fronterizo es militante del Partido Revolucionario Institucional, al igual que la dirigente magisterial. La trascripción completa de esas conversaciones puede leerse aquí. En la cinta, Gordillo dice al gobernador que el candidato de su partido, Roberto Madrazo, está muy atrás según las encuestas de salida, y exhorta al gobernador priísta a que contacte al candidato panista Felipe Calderón “para vender lo que tengan”, porque “ya se cayó el PRI.” Y repite: “Ante la caída, creo que lo interesante es hablar con Felipe y vendérselo”.

Gordillo dijo, en esa conversación telefónica que ella sabía que “el voto duro ya salió”. Queda claro que no intentaba convencer al gobernador del PRI de que produjera nuevos votos para Calderón. La única cosa que el gobernador tendría disponible para “vender”, a esas altura, durante el día de las elecciones, era la manera en que se contarían los votos. El gobernador, Hernández, le agradeció la llamada y le aseguró, “sí, yo creo que todo va bien”. Además ofreció llamar al resto de los gobernadores del PRI –indicando que tenían programada una reunión en Toluca ese mismo día –, diciendo: “Claro, no, estamos nosotros con eso… así es; esa es nuestra convicción y así lo ha determinado un grupo de amigos, colegas, hace unas semanas, cuando vimos que esto podía cerrarse, podía ocurrir.”


Andrés Manuel López Obrador reveló, el 11 de julio, más pruebas en video del fraude electoral.
Foto: D.R. 2006 El Universal
La interpretación generalizada en el Zócalo y por todo México es que los gobernadores priístas hicieron un trato con Fox y con el PAN, no sólo para hacerse los de la vista gorda con el fraude electoral en sus estados – con el fin de favorecer a Calderón- sino también para ser partícipes del mismo, aprovechando activamente su poder: después de todo, el PRI escribió el libro que habla sobre cómo cometer fraude electoral, durante las décadas en que gobernaba el país, antes de Fox y el PAN.

La muerte de la “victoria” inexistente de Calderón, ocasionada por videos, audios, fotos digitales y reportes de primera mano por la ciudadanía mexicana, continúa teniendo lugar a diario. El 11 de julio, López Obrador presentó dos videos más. Uno, de la noche de las elecciones en Zacapoaxtla, Puebla, muestra funcionarios del IFE impidiendo el escrutinio público de los votos que exige la ley. El otro, de la población de Tabasco – donde comenzó este reportaje: Comalcalco. Muestra a funcionarios de la sede del IFE en esa ciudad abriendo ilegalmente las urnas selladas el día 10 de julio. Cada día aparecen nuevas evidencias de fraude descarado. Puede ser que la revolución no será transmitida, pero sí está siendo grabada.

Bush da marcha atrás frente a su respaldo a Calderón

Aun más malas noticias para Calderón, y quienes buscan imponerlo en una presidencia fraudulenta, llegaron la semana pasada – el 10 de julio – provenientes de Washington, durante una rueda de prensa dirigida por Tony Snow, el secretario de prensa de George W. Bush.

No es secreto que el gobierno de Bush ha apoyado a Calderón, el derechista en los comicios mexicanos. El presidente estadounidense incluso llamó a Calderón, una semana después de la votación, para felicitarlo. La mejor evidencia de que ha cambiado la realidad política en pocos días, es el hecho de que la Casa Blanca está abandonando a Calderón. Parte de esto tiene que ver con que Calderón – en una maniobra diseñada para ocultar el hecho de que ha sido el muchacho de Bush, desde el principio – sacó una declaración hace dos semanas, luego de la llamada del presidente estadounidense, en donde adoptó la pose de estar en contra de que se construyera una barda en la frontera entre México y Estados Unidos.

Durante la conferencia, los periodistas pidieron una respuesta del secretario de prensa. En la trascripción que sigue, las preguntas de los periodistas se indican con la letra “P”, y las respuestas del secretario de prensa con las palabras “Sr. Snow”:

P: Bueno, entonces que opina Ud. –o que dice la administración sobre un político extranjero que denuncia políticas internas de los Estados Unidos, como la denuncia de Calderón frente al hecho de fortalecer la seguridad en la frontera y extender la barda?

Sr. Snow: Hasta que yo sepa, Calderón no tiene ninguna autoridad sobre las actividades del gobierno de los Estados Unidos.

P: Puedo seguir con este tema?

Sr. Snow: Sí, muy rápidamente. Claro.

Q: La llamada que hizo el presidente a Calderón para felicitarle, ¿eso quiere decir que el gobierno estadounidense ya lo reconocía como el presidente-electo de México? Puede explicar…

Sr. Snow: Bueno, yo creo que la comisión electoral, de hecho ya lo había, declarado presidente. Y según las leyes de México, a esta altura, es el presidente. En caso de que haya un recuento, que haya otro reajuste, que haya un cambio, pues el presidente (Bush) lo reconocerá, también. México, obviamente, tiene la habilidad de decidir quien – como resultado de elecciones transparentes – es el presidente del país.

Hay que destacar que el secretario de prensa para la Casa Blanca está confundido sobre ciertos hechos. El presidente de México hoy y hasta el 1 de diciembre es Vicente Fox, y no Calderón, que ni siquiera es el presidente-electo. El IFE –“la comisión electoral” a la que se refirió Snow– no tiene la autoridad legal para declarar al ganador. Ese poder, según la Constitución Mexicana, es reservado para el TRIFE, el cual se ha mantenido en silencio hasta el momento, esperando las impugnaciones y documentación para poder fallar con base en ellas.

Pero la declaración más significativa que salió de la Casa Blanca ese día fue la patada verbal le dieron a Calderón (“Hasta que yo sepa, Calderón no tiene ninguna autoridad sobre las actividades del gobierno de los Estados Unidos”), así como la declaración de que “el presidente reconocerá” los resultados de un recuento.

El problema más grande para George W. Bush , que el de saber quién es el presidente México, es el de saber quién es el presidente de Estados Unidos. La historia explosiva del masivo fraude electoral en el país vecino está generando consecuencias inesperadas, tales como despertar la memoria histórica de fraudes llevados a cabo en el Norte para hacerle presidente a Bush allí.

Si las autoridades mexicanas siguen poniendo trabas e imponen a Calderón como presidente, provocarán 300 Comalcalcos, en cada una de las sedes distritales del IFE y en su sede nacional, convirtiendo esas oficinas, como ocurrió en Tabasco, en prisiones de guante blanco, de las cuales los delincuentes electorales no escaparán. Ese tipo de giro, en curso, traerá consigo bloqueos de carreteras al estilo Bolivia, y la consecuente detención del flujo de comida, petróleo y otras necesidades provenientes del fértil sur de México hacia el norte (justamente durante el comienzo de la temporada seca, provocando, así, un éxodo masivo de inmigrantes cruzando la frontera mientras simultáneamente paran el flujo de alimentos y productos hacia Estados Unidos. Y, con la historia reciente del surgimiento político de un movimiento de protesta en el lado estadounidense de la frontera, no se podrá contener el conflicto sólo en México.

Las consecuencias de intentar imponer un presidente mexicano a través del fraude ya está fuera del control de nadie. Ni Fox, ni Bush, ni siquiera López Obrador, podrían contener las masas. Lo que sucedió la semana pasada en Comalcalco, Tabasco, es un anticipo de la pesadilla que está por venir para aquellos que se encuentran en el poder si no permiten que se haga la voluntad del electorado mexicano.

El IFE y el PAN están en jaque, y pronto llegarán al mate. En esa realidad política, el único camino para la sobrevivencia de quienes están en el poder es permitir un recuento de las boletas, y esperar que no aparezcan más evidencias de manipulaciones durante el transcurso del mismo. A partir del 10 de julio, el único camino factible para el sistema electoral, es dar paso a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. Este juego electoral terminará pronto. Y entonces comenzará “otro” capítulo.

Esta historia continuará…

Lee la parte I de esta serie: En México aparecieron 2.5 millones de votos perdidos: López Obrador reduce el margen de Calderón a 0,6 por ciento

Lee la part II: Un recuento completo mostraría que López Obrador ganó la presidencia con más de un millón de votos

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