Sección D de...

Los Medios Son

El Intermediario

Para una revolución en contra a

los actuales medios de comunicación

Publicación original, 1 de enero de 1997

Las notaciónes actualizadas en junio de 2002 están

siendo traducidas y se publicarán aquí en algunos días

por Al Giordano

traducción de Francisco Alvarez Quiñones

Doce Tareas de Búsqueda Immediatas:

V. El Ciber-Dilema

Para aquellos de nosotros que fuimos criados con la televisión (una pantalla unidireccional a la que no le podíamos hablar) el Internet parecería ser una clase de liberación: una pantalla de dos direcciones a la cual podemos, ciertamente, responder. Y el ciberespacio, como el teléfono gracias al cual existe, llevaba ventajas prácticas para la comunicación con otros individuos y subculturas en un mundo alienante.

El fino placer de ser capaz de "contestarles" a nuestros Medios tecnológicos ha inyectado una forma de entusiasmo religioso por el Ciber espacio en específico, los "Nuevos Medios" en general, y por la Tecnología sobre todo.

Los escritores, particularmente, han abrazado el ambiente "libre de editores" del ciberespacio y su correo electrónico, sus oportunidades de conferenciar e ingresar en redes, como una gran bendición a la literatura. Pero al hacer eso, hemos ignorado, para peligro nuestro, las formas en que el Internet, como todos los Medios, nos sobre- mediatizan.

Primero y más importante, es la demanda de la ciber-pantalla de que debemos permanecer en posición sedentaria -- sentados frente a las computadoras-- para participar.

Segundo, es la capacidad aumentada de inspección que se ofrece a las instituciones e individuos por el ciberespacio.

Tercero, hay la delicada cuestión del trabajo: Habíamos pensado que el ciberespacio era mejor para nosotros que la televisión a causa de sus componentes interactivos. Pero en algún punto salta la comprensión: la Televisión, aún con todos sus irritantes, al menos no es un centro de trabajo.

El Dr. Gary Greenberg, en su libro The Self on the Shelf: Recovery Books and the Good Life (1994, SUNY press) (El Ser en el Estante: Los Libros de Recuperación y la Buena Vida), que trata sobre los libros de Superación Personal, Rehabilitación y Auto-psicología, examinó el conjunto de libros de "auto-ayuda" del movimiento "codependencia", e hizo esta pregunta: ¿Qué clase de Ser es el que se autoayuda, y qué clase de ayuda se ofrece en estos libros de auto-ayuda? Una pregunta similar puede ser hecha a la tecnología de Internet: ¿Qué clase de Ser está siendo procesado a través de estas pantallas?

Trabajar en una pantalla de computadora por ocho horas al día es profundamente alienante: cría actitudes antisociales al aislar los individuos del contacto humano. El trabajo alienado no es nada nuevo. Lo que ha surgido, sin embargo, en los últimos 40 años de cultura occidental, es una nueva clase de ciudadano. El y Ella viven la vida sometidos a través de pantallas que los conservan a él y a ella alienados no sólo de los otros, sino de sí mismo y de ella misma. La participación en el ciberespacio requiere el invento de una "nueva persona" --unidimensional, como todo lo demás en la pantalla de la computadora-- que el participante llega a creer que es él o ella.

Pero es solamente una representación, severamente limitada tanto por la tecnología y la auto-censura impuesta por los límites de la mente y el cuerpo que uno debe aceptar con aquiescencia a fin de ser partícipe de la "ciber-revolución". Esto no quiere decir que sin las pantallas de los Medios el hombre y la mujer modernos no sufrirían alienaciones.

Lo que estamos diciendo, en cambio, es que la pantalla calcifica la alienación de tal manera que la hace inmanipulable: un poder absoluto sobre la Vida Cotidiana.

La generación TV vivió su vida vicariamente a través de actores y héroes de caricatura sobre una pantalla. La ciber-generación, con un nuevo giro, hace la representación del participante como si fuera el héroe.

Pero ese protagonismo no está menos alienado de la persona interna entera que el que interpretan actores y actrices que nunca se encuentran cara a cara con su público. A causa de la naturaleza amortajada de esta separación de su Ser, el ciber-protagonista, de hecho, está más
alienado.

Encaramos ahora el surgimiento de una nueva clase de individuos letrados tecnológicamente, quienes, para obtener esas habilidades, han sacrificado grandes trozos de experiencia humana vivida. Los trabajadores de los Medios, quienes desde hace mucho forman las clases "educadas", nunca han estado realmente en contacto con el público. Nuevas tecnologías han ensanchado este abismo: la individualidad que alguna vez mostraron algunos de los trabajadores de los Medios ahora es barricada mortal en la Supercarretera de la la información. La "Clase de la Libertad de Expresión" se ha anquilosado y convertido en una entidad estacionada, aún cuando sus miembros individuales que llenan las nóminas de las Tecnologías omnipresentes de los Medios se muevan de un empleo a otro. Y esta sobre-alienada "Ciber-casta" ahora incluye a la mayor parte de los miembros de los noticieros y Medios dedicados al entretenimiento, lo que tiene consecuencias para todos nosotros.

VI. Libertad de Expresión

y Libertad de ser Voceros

Una vez más, los miembros de los Medios constituyen una "Clase de Libertad de Expresión". Ellos tienen ahora derechos que los ciudadanos promedio no pueden tener: La Primera Enmienda Norteamericana y los Artículos Constitucionales Mexicanos o de otros países que establecen igualdad de derechos para todos, entonces, han sido racionados selectivamente. Sólo se necesita echar una mirada a la "lotería de protestas" que en Agosto de 96 llevó a cabo la Ciudad de Chicago para determinar a qué grupos les sería permitido reunirse fuera de la Convención Nacional Democrática para replantear sus agravios. Más de 60 grupos pidieron permisos para desfilar y manifestarse públicamente. Sólo siete fueron concedidos, y esos por lotería.
Una de las razones centrales del porqué los ciudadanos estuvieron tan limitados en sus derechos a la Libertad de Expresión es que la ciudad de Chicago era anfitriona de 15,000 miembros de los Medios informativos esa semana. Esta élite corporativa acupaba cuartos de hotel, salones de eventos y áreas públicas importantes en las calles y aceras además del centro de convenciones. Ellos tenían pases de prensa y acceso a los eventos que los ciudadanos promedio no podían tener.

Y sin embargo, la "Clase de la Libertad de Expresión" está hecha de individuos con menor "Libertad de Ser Voceros" que la población como un todo. La Vida Diaria o Cotidiana de un trabajador de los Medios es andar cazando su horario límite, con muy poco tiempo para pensar acerca de las consecuencias de su o sus productos, y aún menos tiempo para gozar la vida o tropezarse con algo NUEVO: Así, el término "NOTICIAS" se ha convertido en caracol vacío de lo que fue en los primeros días de la Primera Enmienda.

La especialización también ha venido a plagar la industria de los Medios: ningún periodista o creador puede ver su o sus creaciones llegar a completarse sin Mediatización. Todo escritor está sujeto a los editores; mientras más audiencia tenga, más editores hay entre las palabras del escritor y sus lectores. Lo mismo es verdad para los locutores de la radio, los reporteros de la TV, y hasta los trabajadores de los "Nuevos Medios". Este es también el caso de quienes se dedican al entretenimiento, los músicos, los artistas visuales y de presentaciones. El trueque es evidente: La Libertad de Ser Voceros se entrega a cambio de audiencia, y por una comodificación resultante de todas las palabras, sonidos e imágenes. Ya no hay más labor de "Prensa" --sólo producto.

El Periodismo está muerto como una forma de arte viviente. Ahora genera simples rellenos para lo que queda: el diario asalto publicitario que manitiene a la cultura obsesionada con el consumo y la producción.

VII. Intermediarios

La palabra "Medios" se usa más efectivamente en el contexto de la palabra "Intermediario". Nuestro proyecto ha tenido ya gran éxito utilizando esta técnica. La desconfianza pública hacia el intermediario ha encontrado más raíz en el lenguaje del que tiene su igualmente severa desconfianza de los Medios. Cuando el público empieza a reconocer los Medios como la obra del Intermediario, generalmente se da una mayor receptividad a estas ideas.

En nuestro continuo esfuerzo por eludir el error de crear dogmas, también aseveramos que este uso del lenguaje, como cualquier otro, tiene límites: habrá algunos, sin duda, que tomen esta aversión a los intermerdiarios que los harán ridículos. Después de todo, ¿No es el limosnero, indigente y sin hogar un "Intermediario" de clases entre tú y el brocal? ¿No es cualquier oración una mediatización? Como lo veamos, ninguna fraseología es perfecta o permanente.

Y no toda mediatización implica una imposición (irónicamente, desarrollar una conciencia acerca de cómo un objeto o persona mediatiza puede, en efecto, hacer más posible hallar placer en algunas mediatizaciones). La línea de demarcación no está fija: hay tantos puntos de ataque como hay eventos en la vida diaria de cada individuo. Pero tenemos suficiente experiencia con la estrategia de ligar a los Medios con el Intermediario, y con la táctica de rechazar ser mediatizados en las tareas creativas, para sentirnos confiados de que la gente creativa es bastante capaz de discernir los usos apropiados para la Vida cotidiana de cada uno.

Sigue a Sección E...